Valparaíso y Viña del Mar: Shopping y turismo

¡Viajar es uno de los grandes placeres de la vida! ¿Lo mejor? No hace falta irse al otro lado del mundo para conocer lugares nuevos, hacer shopping y comprar a buenos precios. Viajé a Viña del Mar y Valparaíso, y sin parar en Santiago, disfruté de cuatro días en las ciudades costeras más conocidas de Chile.

Imposible perderse de hacer esta escapada con una amiga o con tu pareja. Combiná relax con un poco de compras. ¡Mirá todo lo que hay por descubrir y organizá la tuya!

 

*VIÑA DEL MAR*

¡A mi gusto, una ciudad que lo tiene todo! Un borde costero de 4 kilómetros de mar y la playa a solo unas cuadras de cualquier lugar donde te quedes. Mi recomendación es combinar shopping con la vida cultural y recreativa que ofrece Viña.

 

 

PARA DORMIR

La ciudad cuenta con una oferta hotelera variada. Uno de mis favoritos es el emblemático Hotel O´Higgins, ubicado en el centro de la ciudad, justo a una cuadra del metro y a medio camino de todas las atracciones turísticas. Acá es donde se quedan artistas y cantantes invitados a los festivales de cine, teatro y música de los que es sede y por lo que es reconocida Viña del Mar. Otra opción a elegir es el Hotel del Mar- Enjoy, con una impresionante vista al mar, este hotel de lujo cuenta con casino y con todos los servicios y ammenties de un cinco estrellas.

 

 

PARA HACER COMPRAS

Mi elegido en este caso es el Mall Marina Arauco que abarca nuestras marcas preferidas: Nike, Adidas, Mango, Zara, Esprit y Gap, entre otros muchos locales. Mi recomendación es hacer medio día ahí y después cruzar caminando a la playa, que está solo a dos cuadras y que es una de las más lindas y extensas de sus costas. Para las fanáticas del home deco, un imperdible a visitar es Casa Ideas, un local que se encuentra en este shopping y que cuenta con todo para la decoración de tu casa; desde tazas y manteles, hasta utensilios de cocina, y agendas divinas. Los precios son muy accesibles, así que realmente vale la pena. ¿Un tip? Viajar con la valija casi vacía. ¡Te vas a querer llevar todo!

 

PARA CONOCER

1. Reloj de Flores

Único en el mundo, Viña cuenta con un reloj gigante de flores y plantas que marca la hora exacta. Ícono de la ciudad, este famoso reloj colorido es un imperdible a la hora de recorrerla. Según la tradición, el que se saque una foto con el reloj detrás, volverá pronto a la ciudad.

 

 

2. Caminar por el borde costero

Lo que nosotros llamamos rambla es el borde costero de Viña que se extiende a lo largo de 4 kilómetros de un mar celeste y bravo. Ideal para disfrutar de un atardecer y caminar o salir a hacer running para conocer restaurantes, terrazas, ferias artesanales y la enorme variedad de atracciones que rodean la costanera.

 

3. Jardín Botánico

Para las amantes de la naturaleza y los picnics al sol en primavera, este es el paseo indicado. Además de descubrir la flora de la región, este parque ofrece la posibilidad de recorrer múltiples senderos, pasando por lagunas, puentes y pérgolas con vistas inmejorables.

 

 

*VALPARAÍSO*

A solo 20 minutos en auto de Viña, se encuentra este pueblo de pescadores, famoso por su pintoresca arquitectura, y sus casas coloridas sobre el cerro. Mi consejo es parar en Viña, y desde ahí recorrer sus alrededores y pasar un día entero en Valparaíso.

¿Cómo llegar desde Viña? Si no vas en auto, la mejor opción para moverse es el metro. Desde Viña la dirección es Puertos, y este es también el nombre de la última estación donde deben bajarse para conocer la parte turística. El viaje en metro es toda una aventura, porque las últimas estaciones no son por debajo, sino que van por tierra bordeando el mar y la vista es divina para sacar mil fotos.

 

PARA CONOCER

1. Subir al funicular

Lo que nosotros llamamos funicular o cable carril, en Chile es conocido como el ascensor, y Valparaíso cuenta con varios. Subirse a uno es toda una experiencia, ya que son antiquísimos y están muy bien conservados. Yo subí entre otros, al que está pegado al puerto y que sale $300 chilenos el viaje. Es espectacular porque desde ahí hay una vista increible de toda la bahía y los 42 cerros que la rodean. Después conviene bajar caminando y perderse en sus callecitas. Para conocer no pueden dejar de entrar al Café Trabalengua, un barcito antiguo de onda bohemia y mucho estilo, ideal para tomarse un café y seguir viaje.

 

 

Las mesas y la biblioteca del Café Trabalengua

2. El puerto

Soy fanática de los mariscos. Ésta ciudad es perfecta para probar de todo, porque tienen una variedad inmensa, a precios accesibles. A lo largo de la costa, hay varios y pequeños mercados de pescadores, que llegan con la pesca fresca del día. Ahí ofrecen entre otros platos ceviche súper fresco, y ostras con limón y sal, todo una delicia y muy económico. Ahí mismo también hay varios restaurantes para sentarse y contemplar el mar. ¿Los platos típicos que no pueden dejar de probar? El chupe de locos y las machas a la parmesana.

 

 

LUCÍA VILLANUEVA

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